Libertad de expresión, ¿hasta que límite debería de existir?. Es la pregunta que hacemos cuando vemos páginas de Internet que incitan a la anorexia y a la bulimia. Estas páginas, son conocidas como pro ana (anorexia), y pro mia (bulimia). En ellas, pese a que digan que sus propósitos no son los del provocar al público sino los de poder ayudarse entre si, incitan a caer en estas enfermedades y lo hacen diciéndote cosas tan terribles como: aprender a comer menos, aprender a vomitar ingiriendo primero líquidos y luego sólidos, existen poemas para recitarse a uno mismo, y otras muchísimas barbaridades que no vamos a continuar diciendo. Cuando se llegan a estos extremos, en los que afecta a la salud de una vida humana, y casi siempre a una menor de edad, se debería de poner medidas legales de por medio, pero e ahí la cuestión del asunto, ¿estamos cohibiendo la libertad de expresión?... o se podría llegar a tener “una libertad entrecomillada “, es decir, con ciertos matices. Tendría que poner más controles y medidas para asegurar que no cualquiera tiene acceso a ellas. Podrían acceder los mayores de 18 años, ya que aunque haya algunos que no sean maduros, a efectos de la ley lo son. Internet, es un medio que está al alcance de todo el mundo, y en el que hay de todo: tanto bueno como malo. No hagamos mal uso de ello. Pongamos al alcance una información que por supuesto a parte de ser veraz, se conozcan las consecuencias positivas y negativas (respecto a este tipo de páginas). |
jueves, 20 de diciembre de 2007
¿SIEMPRE LIBERTAD DE EXPRESIÓN?
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