miércoles, 19 de diciembre de 2007

ESCANDALO EN LAS PASARELAS

Todos los años, estamos acostumbrados a que cuando se acerca la semana de la pasarela de Cibeles, o de Milán, dos de las más importantes e internacionales, se abra la caja de Pandora y estalle todo. Escuchamos comentarios de tipo: “las modelos no están bien alimentadas”, “las chicas están por debajo de su índice de masa corporal”, e incluso “que algunas dan la imagen de enfermizas”.

Lo que está claro es que deberían de ponerse de acuerdo tanto el Ministerio de Sanidad, modelos, y diseñadores en establecer una talla mínima para poder desfilar en sus colecciones, y que esta se correspondiese con la muestra real de la población. Y es debería, porque pese a que se ha comentado, cuando estos diseñadores hablan con los medios de comunicación, ocultan muchas veces la verdad. Si es cierto que ahora están existiendo más medidas de penalización contra las modelos que tiene su índice de masa corporal inferior a la que le correspondiera.

Todo lo que rodea a este mundo de espectáculo, es turbio, intrigante y a veces surrealista. Pese a que existan leyendas urbanas y que no todo lo que dicen los medios no sea del todo cierto, lo que sí se puede afirmar es que modelos del tipo de Nieves Álvarez que cada vez están menos relacionadas con este mundillo, han pasado muchos malos tragos. En el caso de nuestra modelo internacional, sufrió la anorexia muy jovencita y durante un periodo largo en su vida. Por suerte, ella tuvo cabeza y fue capaz de salir adelante, pero hay otros muchos casos como : el caso de una modelo eslovena de tan sólo 15 años, destrozada por dos semanas de drogas y sexo que por supuesto, terminó en los tribunales.

Con esta edades tan tempranas, uno no sabe lo que quiere de la vida, pero es cierto, que es un mundo muy tentador para algunas, y encima te envuelve la magia de ser “una princesita y de disponer de todo, absolutamente todo, por algunos años”. La mayoría de estas chicas, terminan frustradas, ya que no todas llegan a conseguir una fama reconocida mundialmente, como puede ser el caso de Naomi Cambell.

Los diseñadores, deberían de empezar a ver todas las repercusiones negativas que puede conllevar a que una chica luzca una imagen de 1.80 y no llegue a los 50 kilos, es denigrante para la figura femenina sobre todo. Tendrían que empezar a plantearse en que sus desfiles, hubieran personas “normales”, y que fueran una muestra representativa de lo que es la realidad.